En un programa desarrollado y articulado entre el Consejo Federal de Inversiones (CFI), gobiernos de las provincias vitivinícolas y la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), 26 bodegas y 53 unidades productivas de 14 provincias argentinas certificaron la Guía de Sustentabilidad para obtener el Sello Vitivinicultura Argentina Sostenible. Esta guía está respaldada por organismos como IRAM; Bureau Veritas; Organización Internacional Agropecuaria (OIA); Letis; Foodsafety; Lenor Group y Ecocert.
La Guía de Sostenibilidad de la Vitivinicultura Argentina fue elaborada por la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) y está orientada a la autoevaluación de las prácticas de responsabilidad social y sostenibilidad de organizaciones del sector, de diversas características, tamaños, integración y estados de evolución en el tema. El programa, gestionado por CFI, COVIAR y gobiernos provinciales, financió la certificación de 53 unidades productivas con $44 millones, abriendo acceso a mercados internacionales premium y diferenciando a bodegas que apuestan a la viticultura consciente.
Cuenta con el aval y reconocimiento de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), pero toma en cuenta las condiciones técnicas, éticas y culturales de las actividades vitivinícolas en el contexto argentino, con sus impactos sociales y ambientales. También vincula sus indicadores con la Agenda 2030 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, y se funda en los cinco “Principios generales de sostenibilidad de acuerdo con la Resolución OIV-CST 518-2016”” que estableció la Organización Internacional de la Vid y el Vino (OIV) en 2016, para la promoción y desarrollo de una vitivinicultura sostenible a nivel mundial.

También comparte lo que considera los “principales retos del sector vitivinícola por lo que respecta a la adaptación de la estrategia de sostenibilidad”:
- Mantener un mercado sostenible que se ajuste a las expectativas sociales tanto dentro como fuera de la organización, además de respaldar un competitivo tejido económico y productivo.
- Fomentar la confianza de las sociedades en las explotaciones vitivinícolas a través de la aplicación de la estrategia de sostenibilidad.
- Estimular la vitivinicultura sostenible teniendo en cuenta dos objetivos: la prevención de la repercusión ambiental negativa y la adaptación al cambio climático, mediante la adaptación de las prácticas de producción.
Como herramienta de gestión, la Guía busca apoyar a las organizaciones en la incorporación de la sostenibilidad y la responsabilidad social a sus estrategias de negocio, su foco está puesto en la integralidad y la accesibilidad para facilitar su aplicación a todo tipo y tamaño de organización vitivinícola, especialmente las más pequeñas.
Bodegas que certificaron el Sello la Vitivinicultura Sostenible

Siguiendo los objetivos trazados por el Plan Estratégico Vitivinícola 2030 (PEVI), en su actualización al 2030, donde se promueve una vitivinicultura sostenible y diversa, la Coviar impulsó el Sello Vitivinicultura Sostenible, un elemento distintivo para toda la producción vitivinícola de la Argentina, que se valida con los requisitos que rigen para el proceso de certificación de la Guía de Auto Evaluación de la Sostenibilidad Vitivinícola Argentina.
Ya son 26 bodegas y 53 fincas en 14 provincias de la Argentina (Mendoza, San Juan, Salta, Río Negro, Neuquén, La Rioja, Catamarca, Entre Ríos, Córdoba, Tucumán, Jujuy, Misiones, Formosa y Chubut) han certificado y obtenido el Sello Vitivinicultura Argentina Sostenible. Esta certificación avala buenas prácticas ambientales, sociales y económicas dentro del sector.
Bodegas que certificaron: Mendagro -Terrazas Andinas Bourras – Amansado Wines – Clement – Gamboa – Los Aromitos – Cooperativa La Riojana – Río Arena – Nanni – Sierras Azules – Los Dragones – Merced del Estero – Viñas de Nant & Fall – Malma – Trina – Cechin – RJ Viñedos – Cuarto Dominio – La Matilde – La Lejanía – Michango – Tacuil – Amanecer Andino – Bodega Santa Julia – Familia Zuccardi – Fecovita – Más información en https://coviar.ar/sostenibilidad/
El sello cuenta con el aval oficial del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y el respaldo estratégico de la Cancillería Argentina para gestionar su reconocimiento internacional ante importadores y mercados globales.
Los indicadores de la Guía
La Guía COVIAR se ha organizado siguiendo el documento base titulado Protocolo de Sostenibilidad Vitivinícola Cooperativo, desarrollado por la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (ACOVI), incorporando algunos temas y el uso de indicadores accesibles, con tres niveles de evolución para cada uno, según los avances de cada organización. Cada nivel supone un estadío o logro que se suma al del nivel anterior, en forma progresiva, en la mayoría de los casos; con algunas excepciones en las que los niveles de un indicador no muestran avance o progresión.
Se contempla la posibilidad de cuantificar evidencias de cumplimiento en la medida que las organizaciones dispongan y registren la información necesaria, lo cual permitirá precisar los datos, propendiendo a la mejora continua y a la medición de los avances
Cada indicador responde a alguno de los siete criterios de materialidad de la Norma/Guía ISO 26.000 y a uno, o más, Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas, en el marco de las “Esferas de Acción” de la Guía de la OIV. Cabe aclarar que la Guía COVIAR avanza un paso más en la aplicación de los ODS ya que cada indicador está vinculado a uno o más ODS y alguna de sus metas pertinentes, adoptadas o adaptadas.

Al vincular sus indicadores con los ODS y sus metas, contribuye significativamente con los tres primeros pasos de esta muy difundida herramienta. Esto no requiere ningún esfuerzo ni análisis especial durante el proceso de autoevaluación ya que cada indicador está previamente asociado a un ODS principal y sus metas pertinentes.
La mayoría de las metas relacionadas a los respectivos indicadores son adoptadas del documento original de la ONU. Algunas han sido adaptadas a la realidad del contexto argentino y, especialmente del sector vitivinícola, siguiendo el criterio tomado por nuestro país al trabajar con los 17 ODS, pero sólo con 80 metas adoptadas o adaptadas de las 149 de la Agenda 2030.
¿Qué se entiende por una organización vitivinícola responsable y orientada a la sostenibilidad?
Es aquella organización orientada a la generación de valor económico, ético/cultural, social y ambiental, cuyas prácticas y resultados son compartidos con sus públicos interesados y están orientados al cuidado ambiental y social (Criterio de INDICAGRO – IARSE). Obviamente, esto incluye, por definición, a todas las empresas vitivinícolas.
El diseño de esta guía busca incorporar la autoevaluación en múltiples aspectos e impactos relacionados con la sostenibilidad, no sólo haciendo foco en el ambiente, como predomina en muchos de los protocolos existentes, sino también -como recomienda la Guía de la OIV- en cuestiones sociales, culturales, éticas y de integridad, pertinentes a la realidad del contexto de la Argentina y propias de una evaluación más equilibrada e integral de las prácticas de sostenibilidad de las organizaciones.
El gran desafío es lograrlo antes expuesto y, paralelamente hacer de esta guía una herramienta aplicada a todo tipo y tamaño de organizaciones vitivinícolas. Para ello, se parte de una segmentación de las organizaciones según su tamaño (micro, pequeña, mediana y grande) y su actividad: producción primaria de uvas para vinificar o para pasas, bodega elaboradora y/o fraccionadora de vinos y/o elaboradora de jugos de uva sulfitados, fábrica de jugo de uva concentrado, deshidratación o desecado de uvas para pasas.
En el caso de los productores primarios vitícolas argentinos los segmentos de tamaños de las organizaciones son: micro, pequeño, mediano y grande; muchos (la mayoría) entran en las dos primeras categorías. El tipo y la cantidad de indicadores a utilizar en la autoevaluación varía en función de cada segmento de tamaño.
Cabe aclarar que la Guía COVIAR no incluye indicadores específicos para empaque de uvas frescas o de mesa y aguardientes de vino. Los correspondientes a la producción de jugos de uva se enfocan principalmente al jugo de uva concentrado (también conocido como mosto concentrado) ya que el jugo de uvas blancas concentrado es un producto que Argentina produce en volúmenes muy importantes, siendo uno de los mayores exportadores mundiales.
Descargar la Guía de Autoevaluación de Sustentabilidad – PEVI 2030


